jueves, 25 de noviembre de 2010

Sadismo vs. maltrato en el BDSM


Parece que sigue sin estar muy clara la diferencia entre el sadismo y el maltrato, dentro del universo BDSM. Perdón, quiero decir que esa diferencia continúa difusa para muchos de esos/as... bien, llamémosles dominantes, así, con minúscula. Los sumisos y sumisas que la sufren, terminan por darse cuenta (a veces, demasiado tarde, por desgracia) y distinguiéndolo gracias a esa experiencia en carne propia.

Sé que este tema se ha debatido mil veces en chats, foros y blogs de la red, pero mientras se siga dando, creo que es necesario revisarlo de vez en cuando.

Las siglas SSC (Sensato, Seguro y Consensuado) se supone que deben regir cualquier relación BDSM que quiera encuadrarse como tal, a falta de cualidades obvias que pueden estar sin demostrar, tanto en el/la Dominante como en el/la sumiso/a, a saber: la responsabilidad, la escucha, la expresión de los propios sentimientos y apetencias, el respeto, la prudencia... y alguna más que quizá pasé por alto.

Cuando una relación BDSM conlleva un componente importante de sadomasoquismo, la línea fronteriza entre el sadismo como tal y el maltrato, puede no estar tan clara. Aunque pienso que en las primeras veces, convendría seguir unos cuantos consejos (no los llamo normas, porque cada relación es un mundo, y no soy quién para erigirme como adalid de la verdad):

* Si es la primera vez para la parte Dominante y la parte sumisa, conviene ir con extremo cuidado. Y, ante la duda de una determinada práctica, pedir consejo o dejarlo a la más mínima sospecha de que algo no va bien.

* Si es la primera vez para la parte sumisa, es necesario extremar el cuidado. En una primera vez, nos estamos descubriendo, nunca sabemos realmente qué somos capaces de aguantar o de hacer, aunque hayamos fantaseado mil veces con ello.

* Si la parte sumisa da la consigna de seguridad o dice 'basta', es que es 'basta'. Y no hay más que hablar hasta que termine todo.

* Cualquier práctica sádica que lleve a la parte sumisa a terminar en el médico o, peor aún, en el hospital, no debería ser repetida. Si has llegado a ese extremo,  no solo eres inexperto/a, sino  algo peor, un/a imprudente, y eso no deja libre a la parte sumisa de posteriores riesgos. Si tu dueño/a te ha hecho un daño considerable, has de acabar con esas prácticas. En ocasiones, no hay segundas oportunidades.

Dicho esto, creo que ahora debo comentar otro aspecto importante que no tiene que ver tanto con lo meramente físico. Si bien, es posible que sea una visión un tanto limitada por las condiciones de mi rol. Cuando la parte sumisa se entrega a la parte Dominante, significa que se confía totalmente, que está segura de que la parte Dominante la respetará, la escuchará y sabrá cuidar de ella; que cuando llegue el dolor, se lo entregará al/a la Dominante como un regalo más, pero que el/la Amo/a sabrá hasta dónde llegar, cómo llegar, y cuándo parar.

Y ese Amo/a no dañará a su sumiso/a por varias razones: no sólo para que "repita" con Él/Ella, o no le deje; no sólo porque tema hacerle demasiado daño, no. No dañará a su sumiso/a porque es su propiedad. Y las propiedades es necesario cuidarlas, mimarlas, hacer que se sientan bien, sobre todo si se trata de sumisos/as. El/la sumiso/a pasa a ser una parte del/la Dominante. ¿Qué clase de persona maltrataría una parte de su cuerpo? Desde luego, un/a buen Dominante, no.

Quizá estés siendo víctima de un tipo de maltrato enmascarado tras las siglas BDSM y... lo sepas. Tus amigos te lo comentan, tú no te sientes a gusto, te sientes mal y sufres. Sólo se te pasa cuando ese al que llamas 'Amo' te enreda entre caricias y palabras tan zalameras como falsas. Y el sufrimiento regresa cuando esas mismas palabras caen en el olvido otra vez más, y te dueles de distintas maneras: presentas lesiones o infecciones considerables, te sientes y estás anulado/a como persona, te has convertido en un ser completamente dependiente de él/ella.

Esta será otra entrada más, de esas que lees buscando sin buscar información sobre lo qué es y no es maltrato en BDSM. Piensa sólo un par de cosas: ¿la entrega, el amor, o como quieras llamarlo, son justificante suficiente para este tipo de (mal)trato? ¿Crees que los demás no comprenden lo que sientes por tu Amo, aunque pertenezcan a este universo canela?

Si un/a sumiso/a sigue con un dueño/a así, ha de plantearse que tiene un problema serio, de soledad, baja autoestima o similares.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Sé valiente, y atrévete a mirar por encima de esa venda.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Gracias, aura


Me gusta la imagen con la que me relacionas en tu cabeza, aura, me siento identificada con ella :)

Es curioso cómo a través de los pensamientos, puestos en letras, podemos figurarnos cómo es una persona. En ocasiones, tenemos la oportunidad de conocerla cara a cara, de perdernos en sus ojos (me encanta mirar por dentro de los ojos de la gente, de explorarlos y evadirme en ellos, sobre todo si me cuentan cosas).

Cuando he tenido esa oportunidad, normalmente mi intuición no me ha fallado, aunque reconozco que siempre tardo unos minutos en "encajar" la imagen mental con la real.

Pero relacionar una imagen no real con una persona, que la represente... nunca se me había ocurrido. Y, la verdad, es bastante curioso.

Yo debería probar este ejercicio, pero me da pereza. Quizá lo haga algún día...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

A vueltas con el BDSM

Imagen de Clerc Renaud

Este post también va a ser una respuesta a una entrada escrita por FILOYNAVAJA. Aunque ya contesté en su blog, me apetece ponerla aquí, me parece interesante este intercambio de ideas y, de paso, completo la respuesta.
Coincido, siempre lo he hecho, en que es cierto que las canciones de Malú hacen mucho daño al Universo BDSM. Las relaciones D/s (como cualquier relación, pero en estas quizá sean más especiales) son más que puro sentimiento: existe una entrega de pensamiento y un sentimiento de pertenencia por la parte sumisa, que también es debido a cómo el Amo entra y se hace con su esencia, con aquello que va más allá de lo físico. Se puede conseguir de distintas maneras: desde conversaciones más o menos largas, más o menos profundas, a un control determinado sobre una acción cotidiana de la parte sumisa, pasando por distintas opciones que seguramente yo desconozca (cada maestrillo, tiene su librillo). Lo físico, a mi entender, siempre es más fácil de conseguir. Aunque si no va más allá, correremos el riesgo de que no sea duradero, o se convierta en algo superficial.

¿Esto elimina como opción el dolor físico que se puede vivir en las sesiones, encuentros, o como queramos llamarlos? No, como tampoco elimina la humillación que se pueda dar en un momento dado. Son cuestiones que no suelo tratar en mi blog de manera explícita, simplemente porque las considero bastante personales, aunque haga referencia a ellas, como cuando refiero en algún post que le ofrecí mi dolor Al que me posee, sin entrar en más detalles.

Sin embargo, ese dolor físico va más allá. Si cualquiera me lo infligiera, puedo asegurar que me defendería con uñas y dientes y, además, no yo no lo experimentaría como un placer. No me considero una masoquista al 100%. Es posible que ni siquiera al 50%, no lo sé. Lo que sí sé, es que el dolor (dependiendo de cuál, obviamente, todos sabemos que existen grados), me gusta cuando el destinatario final de esa entrega es mi Dueño.

Otra cuestión es el ciber. Prefiero los encuentros reales, por supuesto, y siempre que me son posibles. Pero ¿qué hacer cuando el Amo está lejos? El ciber se convierte en un complemento imprescindible de esos encuentros; se constituye como herramienta por la cual el Amo puede controlar a la esclava, saber ambos el uno del otro, seguirse conociendo mutuamente, que la esclava se sienta como tal aún en la distancia. Obviamente, la confianza mutua y la responsabilidad son vitales en este caso.

Y no puedo renegar del ciber, porque estuve más de un año así (espero que se haya comprendido la ironía de mi post anterior). Gracias a eso, no sólo desemboqué en el real, sino que aprendí a distinguir entre los Dominantes y los "dominantes", también aprendí a conocerme, y a saber qué quiero exactamente... y qué es lo que no quiero. Como todo, creo que es necesario utilizarlo sabiamente y en su justa medida. Mal utilizado, al igual que el real, es dañino.

Por último, simplemente decir que en el BDSM las únicas reglas que creo que nos unen, si es que nos encontramos unidos, son las marcadas por las siglas SSC y RACSA. La variabilidad interpersonal, y no digamos interrelación D/s, es tan amplia, que no creo que nadie poseamos la verdad o la autoridad para asentar unas normas. Aunque el debate sobre el estado de la cuestión creo que siempre nos puede enriquecer.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Que vivan los Amos ciber

A raíz de un post de carmen/siestoy que yo me tomé demasiado en serio en un principio, se me ocurrió que no sólo las sumisas ciber de las que ella habla son estupendas, sino que existen también una serie de Amos ciber que tampoco tienen desperdicio.

Por ejemplo, son fascinantes aquellos que te envían la foto de Harrison Ford esperando que, una vez que te den cam o quedes con ellos en real, no notes la diferencia.


O los que tienen gravísimos problemas con internet o el ordenador, cuando la sumisa está contándoles algo de su vida que considera importante. ¡Por favor, los Amos no tienen que aguantar esos rollos! Es entonces cuando se caen misteriosamente y no vuelven hasta el día siguiente (como mínimo). ¡Ay, es que el ordenador este me da muchos problemas, y eso que me lo regalaron ayer!

También encontramos a los que te cuentan, orgullosos, que tienen cinco, diez, o veinte sumisas. ¿Reales?, se pregunta una. Y no, amigo, que tenemos a la sumisa de la mañana, a la sumisa que tengo medio abandonada y muy dependiente, pero sólo hago caso cuando no tengo a nadie disponible, a la sumisa de la tarde, a la sumisa pajillera... Y una se sigue preguntando ¿y te da tiempo a atenderlas a todas? La respuesta siempre es un sí rotundo, aunque tarde diez minutos en contestar a cada una, o te conteste por peteneras, porque se ha confundido de ventana de messenger. Su teléfono debe de estar echando humo, porque cuando le preguntes por qué tarda, te responderá que tenía una llamada super importante.

Luego están los Amos coleccionistas: recolectan fotos o imágenes de cam de la incauta de turno, y después si te he visto, no me acuerdo. Deben de tener una base de fotografías propia mayor que la de Playboy. Si vas a su casa, es posible que tengas algo de reparo en tocar esas manchas extrañas del monitor.

¿No encuentras todavía a tu Amo ciber ideal? No te preocupes, mujer (u hombre), que también tenemos a los que te ordenan mil cosas durante el día, muy serios, y luego por la noche no recuerdan nada, que es cansado, y anda, hazte una pajilla para ellos que para eso estás. ¿Se te ha quedado cara de boba? No te preocupes, tus esfuerzos no son en vano, sirven para aumentar tu karma para tu próxima reencarnación.

Y, bueno, lo mejor de lo mejor, el Amo con múltiples sumisas, donde ninguna sabe de la existencia de la otra... ¡hasta que se descubre el pastel en un chat! Entonces tenemos fiesta y diversión a raudales durante unos días.

¡Ah, se me olvida! El Amo que busca el compromiso total, la entrega total de la sumisa, pero sólo ciber, ¿eh? Que la parienta y los niños ya le dan bastante trabajo, como para andar ocupándose de otra. Además, si le preguntas, nunca estará casado, o está a puntito de divorciarse o en trámites de separación. ¿No son un amor?

Seguro que me dejo a alguno más en el tintero, pero no pasa nada, basta con recordármelo, y los incluimos corriendo en la lista.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Corsets

Una prenda que me encanta y que vuelve a estar in es el corset. Con tendencias como el burlesque (con película incluida, con Cher y Christina Aguilera), el corset resucita para placer de unos cuantos y cuantas.

Leía en una revista que el corset ya no es una prenda sumisa. Yo lo rebato, aunque el autor seguramente lo escribió con otro sentido; porque qué mayor belleza que una mujer, sea Dómina, sumisa o esclava con un corset. ¡Y lo bien que nos queda siempre!

Y, como para muestra un botón, ahí os dejo varios encontrados en esta particular lencería que es internet. Cómo no, entre las imágenes aparece Dita... y la nueva musa de los corsés, Morgana. Que aproveche.











domingo, 31 de octubre de 2010

Preguntas


A veces me da por pensar que, a pesar de la distancia, me parece increíble cómo he integrado en mi vida diaria las exigencias que conlleva el pertenecer a mi Dueño. En sí mismas, no son para nada estridentes, extrañas, ni irrumpen de manera brusca en mi rutina. A eso le añadimos Su comprensión y paciencia, y obtenemos una manera sutil, fuerte pero discreta, de una entrega que, sin querer, se va adueñando de cada minuto que vivo. Y, pensándolo friamente, qué mejor manera de conseguirlo.

La hermosa costumbre que voy adquiriendo, de consultarle mis decisiones, mi iniciativas, mis deseos, me parece natural. Pero, aún así, en alguna ocasión, recorren mi cabeza fugazmente dudas curiosas:

¿Por qué le obedezco? Tendría muy fácil decirle que hice esto o lo otro, sin que fuera cierto. Sobre todo en las ocasiones en que no he llevado a cabo algún deseo, o sé que una acción mía no va a ser de Su gusto. Pero le quitaría todo el sentido a la entrega. Y, a veces, también el morbo. Respondiendo de otro modo a la pregunta, le obedezco porque lo siento así... y porque me ha ganado como esclava, como amiga y como persona. 

¿No me creará dependencia? Llega tarde esta pregunta, ya me la ha creado; me gusta verle, sentirle, oirle, leerle, quererle, desearle, saber de Él. Y, sin embargo, sigo siendo yo. Él valora mi iniciativa (muchas veces me la exige), me escucha cuando estoy en desacuerdo con algo, cuando tengo otra idea distinta, o cuando me parece que Él debería saber algo que pienso. Desde luego, esto no le convierte en menos Dominante. Más bien lo contrario. Me fascina cómo puede respetar y valorar ideas que se me ocurran, incluso ceder ante determinados argumentos, y aún así, no perder un ápice de su poder sobre mí. De una manera u otra, Él se mantiene en su posición y me mantiene a mí en la que me corresponde. Creo que es un equilibrio que no siempre es fácil de conseguir, es necesario estar muy seguro de uno mismo,  de lo que  uno es y lo que quiere, para lograrlo.

Me siento afortunada, en mi sitio, a gusto. Y espero que este delicado equilibrio envejezca como el buen vino.

martes, 26 de octubre de 2010

Entrevista sobre el estilo de vida BDSM



A raíz del descubrimiento del artículo anterior, me quedé con ganas de saber si Dorothy Hayden existía de verdad, si continuaba al pie del cañón, y a qué se dedicaba exactamente.

Me llevé una agradable sorpresa al descubrir su página web, donde deja a disposición del navegante tanto sus datos de contacto, como un gran número de artículos, que aún no he tenido tiempo de leer. La única pega que voy encontrando es que se basa bastante en el psicoanálisis, corriente que, para mi gusto, deja bastante que desear metodológicamente hablando. Sin embargo, algunos párrafos dan que pensar. Porque aunque siempre existe el riesgo de evadirse de la realidad, en la vida D/s esto puede convertirse en un riesgo mayor.

Aún riesgo de ser pesada, cuelgo aquí otra de esas entrevistas. Si bien, me he permitido la licencia de traducirlo, de una manera más o menos libre y con las limitaciones de mi escaso inglés. Espero que lo disfrutéis.
Entrevista con el estilo de vida BDSM
por LCSW Dorothy C. Hayden,
Pregunta: ¿Qué es un "adicto al sexo"? ¿Crees que los practicantes de BDSM son "adictos" o "enfermos"?
Mi enfoque no incluye un diagnóstico unilateral de lo que "tiene que ir" en el repertorio conductual de una persona, para después indagar las causas y las razones de la conducta con el fin de eliminar estas prácticas sexuales "no deseadas". La cuestión de si se trata o no de una actividad sexual o el comportamiento es una "adicción" o "enfermedad" no puede ser fácilmente respondida. La "adicción" o "enfermedad" está muy determinada por la experiencia subjetiva interna de la propia persona. Una definición común de la adicción es "uso continuado (compulsivo) a pesar de sus consecuencias adversas". Sólo el individuo puede determinar lo que constituyen consecuencias adversas y si esa elección erótica individual es rígida y compulsiva.
Si estoy "contra" cualquier cosa, supongo que sería compulsión - de cualquier tipo, en realidad, aunque no fuera más que comer zanahorias crudas. Mi propio sistema de valores personales incluye la creencia de que es sólo la capacidad de elegir lo que nos separa de los animales. La libertad es un valor importante para mí, y supongo que no puedo pasar por alto ese sistema de valores particular de mis pacientes. La importancia de la relación con los demás es otra parte de mi sistema de valores personales que influyen en mi trabajo. La cercanía a los demás es, a mi juicio, parte de la dulce pulpa de la vida.
Una persona que está relativamente libre de coacción y que está abierta a la identificación y empatía con las necesidades y deseos de los demás, no puede dejar de tener relaciones sexuales saludables, no perjudiciales.
Pregunta. ¿Cómo definiría una relación sexual "compulsiva" y cómo una persona puede liberarse de ella?
Cuando una fantasía traslada a una persona al mundo de su infancia con el fin de dominar un conflicto histórico o una relación traumática, la calidad de sus escenas probablemente será rígida, fija, imperativa y no estará relacionada con los deseos y necesidades de su día a día. 
Si una persona no es consciente, la búsqueda de la reparación de una relación de la infancia mediante la búsqueda de un padre idealizado y omnipotente para reemplazar al que falló, o está tratando de controlar a una persona que no pudo controlar en su infancia, esa imagen sirve a necesidades simbólicas, históricas, y lo inconsciente necesita más bien lo real, el hoy, la consciencia. La secuencia, mientras que ofrece una sensación temporal de fuerza y  autoestima, tiene que ser repetida una y otra vez con compulsividad rígida, ya que no resuelve los problemas por sí misma. Mientras que una secuencia  24/7 "Papá/niña pequeña" puede ofrecer una enorme satisfacción a través del encuentro de ciertas necesidades mutuas, una mujer de 45 años, no es realmente una niña de cuatro años y debe, en definitiva, cuidar de sí misma en la vida real. Las satisfacciones que una niña real de cuatro años obtiene de tener un papá que ama, nutre y cuida de ella son similares pero no idénticos a los que una mujer de 45 años recibe de su fantasía de "papá". Si ciertas necesidades no se conocieron entonces, se han ido para siempre y necesitaron ese duelo antes de que la persona fuera libre para amar a la persona que está delante de ella (en lugar de la histórica que está detrás de ella). La gente tiene que distinguir entre el juego de roles y la realidad.
Con su miseria y desesperación, con su deseo insaciable de lo que nunca podrá ser satisfecho, la escena representa un objetivo que no puede ser alcanzado aunque tampoco no puede ser abandonado. El resultado inevitable de la incapacidad de alcanzar metas imposibles es la depresión. La escena nunca satisface.
Su libertad erótica se inhibe, limitada por su guión obligatorio, imperativo. El sexo sólo puede ser imaginado desde una única perspectiva.
Lo que se necesita es que el individuo esté dispuesto a someterse al duro trabajo de salud personal. Tiene que resolver, comprender y trascender bloqueos emocionales y distorsiones de la percepción. A medida que aprende a disminuir los estados del self no deseados a través de procesos psicológicos, en lugar de recurrir a conductas compulsivas, sus escenas se vuelven menos directivas y ansiosas. Con la curación, la persona puede comenzar a re-invertir energías en relaciones reales con personas reales, en lugar de continuar llenando su mundo de fantasmas.
Pregunta ¿Cuál es su enfoque para tratar a las personas del mundo BDSM? ¿Qué diferencia existe entre el tratamiento de personas BDSM de personas no BDSM?
Lo que es exitoso en el tratamiento para las personas del mundo BDSM es, en gran medida, exitoso en el tratamiento para todos. Una buena terapia facilita el logro de un sentido más vital, completo, coherente consigo mismo y provoca que utilices tus habilidades y talentos. Te ayuda a encontrar formas de conectar de manera significativa con las personas y a ejercitar la inteligencia en actividades productivas y creativas. . Con eso como una base psicológica, el interés por la escena BDSM puede llevarse a cabo de manera equilibrada, lúdica y no auto-destructiva. 
Por supuesto, las cuestiones de la dominación, la sumisión y el intercambio de poder son elementos de toda relación humana. Un cierto nivel de SM está presente en toda actividad sexual. La añoranza de la pasión que ello conlleva, el sentirser profundamente comprendido y respondido, para ser atendido y tener nuestro dolor y la soledad en menor medida, por otro idealizado, o ser admirado por la apreciación del otro están en cualquier lugar de la naturaleza humana. 
Las personas que se identifican como miembros de la escena BDSM, sin embargo, tienden a ser personas que siempre están buscando formas de expandir los límites de la vida cotidiana, la moral, la realidad sancionada culturalmente. Ellos van a contracorriente de la situación actual. Esto, por supuesto, es también de lo que tratan los grandes descubrimientos en las artes, las ciencias y las humanidades. If a "pervert" is someone who "perverts" the status quo, well, I guess you'd have to say some of the greatest minds and talents of our times have been perverted. Si un "pervertido" es alguien que "pervierte" el status quo, bueno, supongo que tendría que decir que algunas de las más grandes mentes y talentos de nuestros tiempos son pervertidos.
Pregunta: ¿Cuáles son sus puntos de vista sobre la relación entre la comunidad terapéutica y la comunidad BDSM? ¿Por qué cree usted que muchas personas por lo que en la escena sBDSM on cautelosos con los psicoterapeutas?
Estas escisiones y fantasías no reconocidas son tomadas como negativas, y dan lugar a terapeutas que consideran a menudo estas actividades como malos comportamientos, que representan debilidad o indulgencias infantiles, que son objeto de condena moral. Los terapeutas piensan a menudo que la sensación del paciente de ser juzgado es una proyección hacia esa sentencia del propio yo del paciente, pero creo que hay un elemento de realidad en el mensaje del terapeuta de confusión, miedo, repugnancia o incluso aversión. Una interacción terapéutica como esta, se convierte en traumática porque la respuesta habitual a este clima de no aceptación por parte del terapeuta, es piscológicamente de ocultamiento y de vergüenza, que constituye un anatema para una buena terapia y una buena salud mental. Al ver la sexualidad no normativa como "desviada", el terapeuta a menudo contribuye a los síntomas psicológicos del paciente que ya vive con la vergüenza y la culpa como compañeras diarias. Por otra parte, tratar de eliminar una importante salida para aliviar el miedo, la depresión, la vergüenza y el aislamiento a menudo crea más problemas psicológicos en vez de aminorarlos.
Los profesionales de la salud mental occidentales critican a los terapeutas chinos y soviéticos por patologizar a las personas que tienen ideas políticas que no son normativas. Estos médicos occidentales, sin embargo, cometen un error similar cuando patologizan a las personas que tienen preferencias  e intereses sexuales no convencionales.
Pregunta: Los sumisos y las sumisas a veces hablan de la calidad de la liberación y la libertad que experimentan durante una sesión. ¿Cómo se explica esto?
Sí, la gente a menudo siente que está realmente viva, o realmente se sienten ellos en una sesión.  A menudo tienen una sensación de expansión de la acusada vulnerabilidad que experimentan en su sesión.
Un famoso psicoanalista escribió una vez que una manera en que los niños se mantienen en contacto con los padres emocionalmente frágiles, es desarrollar un "falso yo", que es un ser que encarna las cualidades que ellos piensan que sus padres los necesitan tener.Creo que las buenas sesiones permiten que una persona entregue este falso yo. A veces, una sesión puede permitir que se rompan las barreras defensivas que, desde hace años, apoyan el falso self . El anhelo de la sesión es la nostalgia de la experiencia del verdadero yo. En el fondo, todos anhelamos renunciar, "aclararnos", como parte de un anhelo general sabido o reconocido. Ser conocido por una dominación idealizable, es parte de la sensación de alivio e incluso éxtasis, que muchas personas experimentan.
Las sesiones también pueden, para Dominantes y sumisos/as, dar expresión a las necesidades de jugar de la gente. Las personas se deleitan en la producción de la fantasía. Disneyland no es sólo para los niños. Las sesiones tienen un enorme potencial para la potenciación de la fantasía. Los disfraces, rituales, escenarios, objetos sexuales y elaborados decorados pueden revelar la riqueza de la vida interior creativa y hablar de una necesidad humana muy real para el juego de fantasía. Estas fantasías son portadoras de una amplia gama de sentimientos humanos: el control, ser controlado, provocar, ser humillado, jugar, rogar, y alcanzar consuelo en los confines de las necesidades mundanas de la vida cotidiana. Representan un paréntesis en la realidad normal, que es una necesidad ocasional de todas las personas sanas.
Por último, el sumiso y la sumisa logran el equilibrio tras una buena sesión. A la experiencia de la receptividad y la sensibilidad, el imperativo occidental cuenta que se ha de ser fuerte, racional, insensible y estricto. La fuerza puede ser una carga terrible. Las personas desean soltarse y dejarse ir.
Pregunta: ¿Qué elementos de la sesión BDSM, en su caso, pueden ser psicológicamente problemáticos?  
In certain individuals, psychological processes such as impairment in reality testing and a split in the integrity of the personality can occur. En algunas personas, pueden ocurrir ciertos procesos psicológicos, tales como el deterioro al analizar la realidad o una escisión en la integridad de la personalidad.
Pregunta: ¿Qué significa eso en castellano?
La esclavitud a una fantasía que es repetitiva es una subversión de la verdad. El individuo puede comenzar a tener una capacidad menor para funcionar de manera óptima en el mundo real. Se puede erosionar el reconocimiento y la aceptación de límites razonables. La negación de la verdad provoca que los problemas y los conflictos deben resolverse dentro de uno mismo, no a través de la introducción de algún otro poder mágico o a través de la autoridad que tenga alguien sobre el comportamiento de otra persona; esto puede ser perjudicial para la capacidad de una persona para tomar buenas decisiones.
Vemos este tipo de deterioro del sentido de la realidad continuamente en la escena D/s. Una mujer sumisa se divorcia de su marido, y lleva a sus hijos por todo el país para vivir con un hombre que conoce en la red. Él tiene la esperanza de ser un maestro benigno que intuirá y satisfacerá los más profundos deseos y necesidades de su sumisa. Sin embargo, cuanto más fuerte es la necesidad, mayor posibilidad existe de que se den distorsiones.  Seis meses después, ella regresa a casa, sola y abatida, porque su esperanza de encontrarse con el maestro perfecto derivó en un abuso psicológico y, tal vez, físico.
Un hombre sumiso da su tarjeta de crédito a su Dómina que acumula en ella cargos frívolos. Después American Express envía la factura a su esposa, y él se encuentra con una especie de castigo que no se había consensuado.
Esta esclavitud a una visión irreal puede dividir la personalidad en dos - la parte que cree lo que es real (presente) y la parte que cree lo que es irreal (pasado). Esta "separación" da lugar a un fracaso en alcanzar una visión unitaria de uno mismo. La persona almacena objetivos, juicios, sentimientos y pensamientos opuestos y mutuamente excluyentes en diferentes sectores de la personalidad. La mente de una mujer que es una alta ejecutiva durante el día y una sumisa mansa por la noche, si no se encuentra en integrada en sí misma, puede empezar a mostrar una indecisión paralizante y soluciones autodestructivas. La energía disponible para el esfuerzo creativo y productivo se desvía, lo que resulta en una relación superficial y en una participación desganada en las actividades. Una sensación de tener un yo integrado es particularmente crítico para la gente que camina en la línea entre los mundos del mundo BDSM y el mundo vainilla.
Además, si un individuo está involucrado en una frenética búsqueda de vitalidad a través de sesiones D/s, es posible que él / ella está tratando de esconderse de la falta de vida interior. Si la sensación de vitalidad se logra exclusivamente a través del BDSM, las cuestiones que dan lugar a esta sensación de vacío interior puede terminar sin resolver, y el resto de la vida de la persona puede verse afectada negativamente. Por extraño que parezca, que a veces una persona experimente depresión en el curso de la psicoterapia puede ser un desarrollo positivo, ya que puede que significa que él / ella está comenzando a experimentar el vacío interior del que ha estado huyendo.
Pregunta: Usted ha escrito "el sufrimiento ritualizada parece ser una forma de dar sentido y valor a las enfermedades humanas". Supongo que te refieres al sufrimientoque subyace en una sesión D/s. ¿Puedes decir algo más sobre esto?
Parece que hay escasez de sufrimiento en la vida. El dolor de la impotencia, la desilusión, la pérdida, la impotencia y la limitación es una parte de la condición humana. Es mi presentimiento de que hay algo así como una necesidad universal, deseo o anhelo de entrega a la totalidad de la vida, incluyendo sus aspectos más desagradables, comunes en la psique humana. La sumisión, la pérdida de uno mismo en el poder de otro, convirtiéndose en esclavo del Amo, es el paralelismo a la disposición completa de entregarse a lo inevitable de la vida.
El escritor que más ha influido en mi forma de pensar sobre la necesidad de abrazar el sufrimiento de la vida es Carl Jung. La sumisión se puede imaginar como el cultivo de lo que Jung llamó la "sombra" - lo más oscuro, sobre todo la parte inconsciente de la psique - que no se considera como una enfermedad, sino como una parte esencial de la experiencia humana. La sombra es el túnel, canal o conexión a través del cual se llega a lo más profundo, a las capas más elementales de la psique. Pasando por el túnel, o rompiendo las defensas del ego, uno se siente reducido y degradado. Abrazar la sombra proporciona un sentido más completo de auto-conocimiento, auto-aceptación y un sentido más completo de estar vivo. La experiencia de la sombra es humillante y atemorizante, pero es una reducción a la plenitud de la vida - a la vida esencial, que incluye el sufrimiento, el dolor, la impotencia y humillación.
 Dorothy Hayden, LCSW, es una psicoterapeuta de Nueva York especializada en el mundo BDSM, fetichismo y adicción sexual.  Ella recibió su RSU Universidad de Nueva York y su formación psicoanalítica en el Centro de Postgrado para la Salud Mental. Se puede contactar con ella en dhayden@nyc.rr.com