viernes, 5 de octubre de 2012

Recetas con semen


Llamadme cochina. Pero no creo que sea más guarrería que echarse placenta de feto en la cara, en forma de crema antiojeras (¿qué? ¿no lo sabíais? No son leyendas urbanas). Y, desde luego, tiene muchísimo más morbo.

El caso es que, mira tú por dónde, ha sido el señor Paul Photenhauer, y no Adriá, Arguiñano o  Arzak los que han ideado nada menos que cien recetas con semen, y las han publicado, para delicia de nuestros paladares, y salud para nuestro cuerpo.

¿Salud? ¡Pues claaaaro que sí, S/señores y S/señoras, no me sean ignorantes además de timoratos. El chef argumenta en su publicación que 

El esperma no sólo es nutritivo, también tiene una textura maravillosa y sorprendentes propiedades de cocina. Como el buen vino y los quesos, el sabor del semen es complejo y dinámico. Es barato de producir y suele estar disponible en muchos, si no la mayoría de los hogares y restaurantes

 Además, añade que es un ingrediente muy fácil de conseguir. Eso sí, ruega que informes a los invitados de antemano de que has utilizado semen en la comida.

Este genio, además, ha elevado a sublime una de mis fantasías, que os dejo a continuación. ¡Qué aproveche!


Y como soy así de generosa, os hago un regalito en exclusiva:



jueves, 4 de octubre de 2012

Bienvenida


Llevo tiempo sin pisar este rincón, donde suelo sentirme a gusto y explicar lo que me apetezca en cada momento, de la manera en que me parezca.

A decir verdad, tampoco sabía qué escribir. No me salía nada. Sentía que primero tenía que ser yo misma de nuevo, volver a encontrarme, reconocerme delante del espejo en todos los sentidos.

Hoy no me apetece estar ingeniosa, elocuente, sentimental o certera, si es que alguna vez lo he sido. Solo volver a mí.

Mi Dueño ha estado siempre ahí, esperando, apoyando, y tragando, por qué no decirlo, porque ha tenido que esperar a que el huracán que me envolvía pasara. Un huracán bueno, que arrasa para que crezca vida de nuevo, pero que no por eso es menos doloroso en ciertos momentos. Un vendaval que ha provocado que mi Dueño y yo nos unamos más, y disfrutemos del regalo que se nos está dando.

Parece que mi mente conoce su nombre y sus apellidos de nuevo. Que mi cuerpo reacciona ante todos los estímulos que antes le hacían vibrar. Que mi espíritu recupera su identidad original.

Y, aunque nunca me fui del sitio que me regaló mi Amo, ahora me siento en él más en casa que nunca. Todavía quedan por delante muchas otras borrascas, con sus correspondientes renaceres. Pero sé que nunca dejaré de ser quien soy. Que aunque necesite desarmarme, cuando me vuelva a montar y el puzzle vuelva a completarse, saldré renovada, y diferente, pero al fin, yo misma, formando parte y siendo de Él.

Es una experiencia bonita, pero no por ello menos desconcertante. Es en estos momentos, cuando veo que ser esclava, y esclava de mi Dueño, es una gran ventaja.

Dicho lo cual, me doy la bienvenida de nuevo a mí misma.