domingo, 25 de agosto de 2013

La distancia y el BDSM


Disculpad las escasas actualizaciones de este blog que, últimamente, brillan por su ausencia. Y también el que no me pasee por vuestros blogs, creedme cuando digo que lo echo de menos.

El otro día (o el otro mes, a saber, ando un poco perdida), mi Amo me propuso que escribiera un post sobre nuestra relación y la distancia. 

Puedo decir que, en lo que llevo rodado, he encontrado opiniones para todos los gustos:
  • Que si las relaciones BDSM a distancia no son tales, ni relaciones, ni BDSM.
  • Que con una relación a distancia es imposible sentir lo mismo que en una 24/7 o en la misma ciudad.
  • Que yo también tengo una relación a distancia, pero lo callo de puertas para afuera, no vaya a ser que me echen hordas de perros encima.
  • Que las relaciones a distancia son imposibles porque, al final, no se pueden mantener porque la frecuencia en el contacto no es suficiente.
  • Que los que tienen relaciones a distancia deberían morir. Bueno, esto me lo he inventado. Pero seguro que alguna persona lo piensa fervientemente.
Cada una de las opiniones anteriores me da para hacer un post completo. Pero, por una parte, no me apetece y, por otra, estoy segura de que a vosotros tampoco os apetece leer algo tan largo.

Así que, simplemente, me dedicaré a relatar mi caso.

Mi Amo, (por llamarlo de algún modo, porque es mucho más que eso) y yo llevamos ya tres años desde que nos conocimos es un chat de esos malditos (internet y lo ciber son el mal). Yo era bastante reticente a continuar cuando me dijo que vivía lejos, y Él no le daba a la relación más allá de un par de semanas de vida, siendo optimista. Pero ambos nos lanzamos a la piscina porque, lo que intuíamos al otro lado de la pantalla, nos parecía interesante. Y si se terminaba, que nos quitaran lo bailao.

Es cierto que, físicamente, no nos vemos tanto como quisiéramos. Y no es lo mismo que convivir, por supuesto, pero por eso mismo creo que disfrutamos de otras ventajas. Como decía mi abuela, no hay mal que por bien no venga.

Cada vez que nos vemos, es un regalo para ambos, que disfrutamos con una intensidad que nos mantiene flotando durante varios días. Siempre es especial, siempre, y conservamos cada minuto de cada encuentro guardado en nuestra memoria, como un tesoro que degustamos con placer de vez en cuando.

Mientras, las nuevas tecnologías nos permiten hablar todos los días, vernos, y continuar creciendo como Amo y esclava. Al final, estamos el uno en la mente del otro prácticamente de manera continua.

Por supuesto, la confianza mutua es vital. No nos ocultamos nada, incluso cuando sabemos que algo puede sentarle mal al otro. Pero son espinitas con las que es necesario pincharse para poder seguir evolucionando.

A veces pienso que, de tratarse de una relación vainilla, probablemente ya hubiera pasado a mejor vida. Sencillamente, no me imagino que un "te quiero" continuo pueda ser tan fuerte.

Pero al entregarme entera, y al implicarse mi Dueño como Propietario de mi vida, el nexo va mucho más allá: así, decidme que vosotras no sentís nada cuando os compráis algo a escondidas de vuestro Dueño, o cuando le deseáis servir y conseguís justamente lo contrario, o cuando dudáis en si una determinada acción le hará sentirse orgulloso de vosotras o no.

Si sentís algo en cualquiera de los casos anteriores, es síntoma de que se ha convertido en vuestro modo de vida. Para mí también. Y esto, entre otras cosas, creo, causa que la distancia se minimice, porque ya no somos dos que se quieren; somos Amo y esclava, dos que se deben el uno al otro, hasta las últimas consecuencias.

2 comentarios:

dana en Qarpatia dijo...

No puedo estar mas de acuerdo, aunque imagino que es así porque mi relacion tambien es continua en la distancia, pero hay tantos medios hoy en dia que nos facilitan el contacto, y es tan maravilloso cuando se convierte en fisico que, aunque no puedo negar que añoro en ocasiones su contacto, hay tantos puntos a favor que se convierte en una singular y bella relación.
Quizás se trate que al aceptar las cosas como son disfrutemos en mayor medida de esas pequeñas cosas que tenemos y les demos un valor que de otro modo solemos minimizar...
Yo aqui y ahora disfruto con lo que siento..y mañana....quien sabe...mientras...a disfrutar a tope!!!

Y los demas que digan lo que les salga de los mas hondo de su ser...que al final esto es cosas de dos...

Confieso que yo tampoco lo tenia claro pero despues de casi dos años y medio...mmmmmmm...;)

Y ya no me enrollo mas que no tengo remedio...

Besines y un saludo a tu Amo

descalza dijo...

Gracias por compartir, guapa :)

Supongo que muchos de los critican, no lo han vivido nunca. Así que tampoco tienen mucho donde apoyarse.

Besos!