Llevo tiempo sin pisar este rincón, donde suelo sentirme a gusto y explicar lo que me apetezca en cada momento, de la manera en que me parezca.
A decir verdad, tampoco sabía qué escribir. No me salía nada. Sentía que primero tenía que ser yo misma de nuevo, volver a encontrarme, reconocerme delante del espejo en todos los sentidos.
Hoy no me apetece estar ingeniosa, elocuente, sentimental o certera, si es que alguna vez lo he sido. Solo volver a mí.
Mi Dueño ha estado siempre ahí, esperando, apoyando, y tragando, por qué no decirlo, porque ha tenido que esperar a que el huracán que me envolvía pasara. Un huracán bueno, que arrasa para que crezca vida de nuevo, pero que no por eso es menos doloroso en ciertos momentos. Un vendaval que ha provocado que mi Dueño y yo nos unamos más, y disfrutemos del regalo que se nos está dando.
Parece que mi mente conoce su nombre y sus apellidos de nuevo. Que mi cuerpo reacciona ante todos los estímulos que antes le hacían vibrar. Que mi espíritu recupera su identidad original.
Y, aunque nunca me fui del sitio que me regaló mi Amo, ahora me siento en él más en casa que nunca. Todavía quedan por delante muchas otras borrascas, con sus correspondientes renaceres. Pero sé que nunca dejaré de ser quien soy. Que aunque necesite desarmarme, cuando me vuelva a montar y el puzzle vuelva a completarse, saldré renovada, y diferente, pero al fin, yo misma, formando parte y siendo de Él.
Es una experiencia bonita, pero no por ello menos desconcertante. Es en estos momentos, cuando veo que ser esclava, y esclava de mi Dueño, es una gran ventaja.
Dicho lo cual, me doy la bienvenida de nuevo a mí misma.

3 comentarios:
Pues que sean dos bienvenidas :)
Tres, que sean tres.Me encanta que vuelvas.
Besote
Tenía yo mucho tiempo sin leerte descalza y esta entrada tuya me ha hecho reflexionar de lo mucho que me gusta recorrer tus letras, posees un ritmo distinto, un equilibrio y una sinceridad que a mi particularmente me llega muy adentro, te deseo Vida intensa y cargadita de subidas emocionantes y fantásticas, todos poseemos muchos laberintos y si cuentas con la mano firme de tu Amo sin duda alguna sales de ellos y sobre todo: eres una afortunada, te dejo besitos guapa.
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