jueves, 21 de junio de 2012
Rebeldía
Siento los fluidos, los colores,
y deseo abrirme como una flor.
Pero mi olor no es el delicado de las rosas,
ni el dulce del azahar.
Es silvestre, como el del romero,
independiente, como el del mar.
Quizá no desee que hoy me tomes,
hoy no me apetece que me uses,
y arriesgo a que rompas mi tallo.
Dame una razón para abrir mi carne,
para lacerar mis porqués y mis manos.
Dame una razón para la sangre,
que muerde aunque sea en vano.
¿Cómo puedo respirar?
Y dime.
Dime un solo "sí" que me ciegue,
para apuñalar lo que nos queda,
Dime una razón para la sangre,
que pase del rojo al blanco.
Vivo los silencios,
tiembla mi lengua mientras escupe dagas.
Sé que los dragones acechan,
los helicópteros vagan apuntando,
esperando un leve despiste,
para disparar.
La maraña de tu enojo me da un plazo,
donde esperamos cambiar el viento,
que cambie el olor,
y el sinsabor.
¿Cómo puedo despertar?
Dame una razón para abrir mi ansia,
para esquilmar mis iras y mis aires.
Dame una razón para la humildad,
que muere aunque entiende que me formas.
Y dime.
Dime un solo beso que me sane,
para mimar lo que nos tiembla.
Dime una gota de sudor que emborrache,
para volver a nuestro embalse.
viernes, 4 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
La soledad de la esclava
Estoy en mi sitio, en los brazos adecuados, a los pies de una persona que nunca esperé encontrar. Después, temí creérmelo, pero que fuera falso y todo se esfumara; mis pasos necesitaron de toda Su paciencia para seguir una senda completa, que fuera más allá del mero rol.
Nunca ha dejado de sostenerme y, sin embargo, existe lo que yo llamo la soledad de la esclava (o de la sumisa).
A lo largo de este viaje, existen distintos momentos donde la esclava o sumisa debe pasar ciertos puntos por sí misma (ignoro si con los varones sumisos sucederá igual). El Amo, llevándole de la mano, le dice: "mira, te he acompañado hasta aquí, te has fiado de mí hasta este punto, pero esto es algo que debes saltar tú sola, si es que decides hacerlo."
Sé que tras ese tipo de hitos, mi Dueño está listo para recibirme, cuidarme y abrazarme, orgulloso. Pero eso no quita que tiemble cuando llega alguno. Porque en ese momento, me siento sola, enfrentada a mí misma, y entonces deseo un empujoncito de mi Amo. Pero no, Él ya hizo su labor llevándome hasta allí, y el resto depende de mí.
Supone un fuerte ejercicio de confianza, porque debo creer que Él estará esperando, que puedo hacerlo sola, y que saldrá como hemos previsto los dos.
Implica una entrega grande, porque esa confianza necesaria es prácticamente difícil de encontrar fuera de una relación que, aún yendo más allá del Amo y la esclava, se basa en ello.
Necesita de una autorreflexión, de una claridad de ideas que pone a prueba ese sometimiento; si esa entrega no ha sido por voluntad propia en un principio, ahora se tambaleará y caerá, porque no habrá correa tirando que fuerce a seguir. Esta vez, debe ser el propio motor el que guíe.
Con todo esto no me refiero a simples prácticas que puedan darse en una sesión, sino a cambios más profundos que pueden darse a lo largo de la relación y que exigen más implicación por parte de ambos. Pondría algún ejemplo concreto, pero los considero muy personales, seguro que se os ocurre alguno.
¿Quitaría esta parte de la relación D/s? Ya podéis suponer que la respuesta es 'no'. Constituye parte de ella y la satisfacción y unidad que se alcanzan tras de ella, compensan todo lo demás con creces.
Sé que tras ese tipo de hitos, mi Dueño está listo para recibirme, cuidarme y abrazarme, orgulloso. Pero eso no quita que tiemble cuando llega alguno. Porque en ese momento, me siento sola, enfrentada a mí misma, y entonces deseo un empujoncito de mi Amo. Pero no, Él ya hizo su labor llevándome hasta allí, y el resto depende de mí.
Supone un fuerte ejercicio de confianza, porque debo creer que Él estará esperando, que puedo hacerlo sola, y que saldrá como hemos previsto los dos.
Implica una entrega grande, porque esa confianza necesaria es prácticamente difícil de encontrar fuera de una relación que, aún yendo más allá del Amo y la esclava, se basa en ello.
Necesita de una autorreflexión, de una claridad de ideas que pone a prueba ese sometimiento; si esa entrega no ha sido por voluntad propia en un principio, ahora se tambaleará y caerá, porque no habrá correa tirando que fuerce a seguir. Esta vez, debe ser el propio motor el que guíe.
Con todo esto no me refiero a simples prácticas que puedan darse en una sesión, sino a cambios más profundos que pueden darse a lo largo de la relación y que exigen más implicación por parte de ambos. Pondría algún ejemplo concreto, pero los considero muy personales, seguro que se os ocurre alguno.
¿Quitaría esta parte de la relación D/s? Ya podéis suponer que la respuesta es 'no'. Constituye parte de ella y la satisfacción y unidad que se alcanzan tras de ella, compensan todo lo demás con creces.
jueves, 12 de abril de 2012
Explicit version
Me encuentro con tus ganas erectas ante mí.
Ayer pensaba que era afortunada por poder pensar en ti mañana.
Hoy solo siento.
Somos instinto, salvajes; el único límite, nuestro cuerpo.
Actuamos y luego pensamos.
Actuamos, nos miramos.
Actúas, me provocas.
Actúo, entro sin miedo.
Actúas, coges mi cuello.
Actúas, me lanzas contra el suelo.
Fogonazos de un segundo me recuerdan que soy frágil, que podemos rompernos.
Actuamos, nos miramos.
Actúas, me recoges curioso, me hueles.
Actúo, te reconozco, eres el Amo.
Actúo, te miro, te contemplo, altiva, antes de que...
Actúes, me usas en mil facetas.
Actúo, me subo, creo que te domino.
Pero decides que, en ese momento, una nube pese más que yo. Y poco a poco me vuelves papel de nuevo. Ilusión reparada, ya no te domino.
Volvemos a ser.
Nos vestimos, nos ponemos la sensatez.
Nos follamos a besos de nuevo.
Nos recorremos cada momento a golpe de piel.
Aún luzco tu impronta, orgullosa, de tantas vidas.
Huellas:
sentimientos
miércoles, 28 de marzo de 2012
Huelga de personas con el rol de sumiso/a, esclavo/a
Queridos compañeros y compañeras sumisos y sumisas, esclavos y esclavas,
es hora de movilizarnos para no vivir atenazados el resto de nuestra vida BDSMera. Unamos nuestras fuerzas, porque somos la base sin la cual Ellos, Ellas, no pueden vivir. Nunca han existido tantas razones para ejercer el derecho democrático y constitucional de la huelga.
Esta reforma provocará una regresión social de magnitud desconocida en la historia BDSMera de nuestro país.
No nos gusta que los Amos y Amas que, con la excusa de la falta presupuestaria de tiempo y energía, puedan realizar ERES sobre la recua de personas con el rol de sumiso/a que dispongan. Si nos gusta esperar, hacinados, y sedientos de nuestro Señor o nuestra Señora, es nuestro problema. Eso se piensa antes.
La precariedad en cuanto a la recepción de la entrega sumsia, se hace crónica. Ahora las personas Dominantes no tienen por qué conocer a la persona sometida para presumir de que la poseen. Simplemente con conseguir que se pongan un collar a sí mismas en su nombre, es suficiente. Esto implica una mayor inestabilidad a la hora de liberar, ya que no existirían argumentos suficientes para crear un vínculo mínimo Dominante-sumiso.
Las personas con rol sumiso, pero aún libres, deben servir gratis. Mientras una persona con rol sumiso se mantenga libre, si percibe alguna prestación por parte de sus compañeros y compañeras de rol, deberá mantenerse disponible para servir a todo Aquel/lla que lo desee, aunque sea bajo supervisión del Sindicato de Personas con Roles Sumisos (SinPeRRoSS). Sabemos que algunos tienen ya apalabrados banquetes multitudinarios y tareas del hogar semanales, en base a esta nueva reforma. Es un abuso, aunque algunos estén encantados.
Los expertos alertan de que esta nueva reforma no arrojará al mercado mayor número de Amas con puestos para sumisos. Es probable que el número de Amos se mantenga o incluso aumente, pero tampoco variará el número de mujeres sumisas disponibles.
Por todo ello, y por nuestra dignidad, aunemos nuestras fuerzas y utilicemos el derecho a la huelga el día 29 de marzo.
* En el transporte donde se emplean pony-boys y pony-girls, se ha establecido un mínimo del 33%.
* En lo que respecta a sumisos/as con labores del hogar, se ha establecido un mínimo del 22%.
* En aquellos sumisos/as con tareas afrodisíacas, se ha establecido un mínimo del 17%.
* Los/as sumisos/as con tareas de exhibición, tendrán un mínimo del 37%.
Compañeros/as, es nuestro momento,
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| Foto: James&Heddy (TransparentStock) |
es hora de movilizarnos para no vivir atenazados el resto de nuestra vida BDSMera. Unamos nuestras fuerzas, porque somos la base sin la cual Ellos, Ellas, no pueden vivir. Nunca han existido tantas razones para ejercer el derecho democrático y constitucional de la huelga.
Esta reforma provocará una regresión social de magnitud desconocida en la historia BDSMera de nuestro país.
Para comenzar, no podemos permitir que se otorgue la libertad tan a la ligera. Decir la palabra de seguridad un par de veces al día, o tener la regla cada semana, no debería ser motivo para liberar, sobre todo si está justificado (incluso en el caso de la regla en los sumisos varones... ¡ellos también tienen derecho!).
Tampoco vemos que el tener un Amo o dos por si falla el actual, sea argumento suficiente para ello, sobre todo en los tiempos que corren.
Tampoco vemos que el tener un Amo o dos por si falla el actual, sea argumento suficiente para ello, sobre todo en los tiempos que corren.
No nos gusta que los Amos y Amas que, con la excusa de la falta presupuestaria de tiempo y energía, puedan realizar ERES sobre la recua de personas con el rol de sumiso/a que dispongan. Si nos gusta esperar, hacinados, y sedientos de nuestro Señor o nuestra Señora, es nuestro problema. Eso se piensa antes.
La precariedad en cuanto a la recepción de la entrega sumsia, se hace crónica. Ahora las personas Dominantes no tienen por qué conocer a la persona sometida para presumir de que la poseen. Simplemente con conseguir que se pongan un collar a sí mismas en su nombre, es suficiente. Esto implica una mayor inestabilidad a la hora de liberar, ya que no existirían argumentos suficientes para crear un vínculo mínimo Dominante-sumiso.
Las personas con rol sumiso, pero aún libres, deben servir gratis. Mientras una persona con rol sumiso se mantenga libre, si percibe alguna prestación por parte de sus compañeros y compañeras de rol, deberá mantenerse disponible para servir a todo Aquel/lla que lo desee, aunque sea bajo supervisión del Sindicato de Personas con Roles Sumisos (SinPeRRoSS). Sabemos que algunos tienen ya apalabrados banquetes multitudinarios y tareas del hogar semanales, en base a esta nueva reforma. Es un abuso, aunque algunos estén encantados.
Los expertos alertan de que esta nueva reforma no arrojará al mercado mayor número de Amas con puestos para sumisos. Es probable que el número de Amos se mantenga o incluso aumente, pero tampoco variará el número de mujeres sumisas disponibles.
Por todo ello, y por nuestra dignidad, aunemos nuestras fuerzas y utilicemos el derecho a la huelga el día 29 de marzo.
En cuanto a los servicios mínimos, quedan establecidos de la siguiente manera:
* En el transporte donde se emplean pony-boys y pony-girls, se ha establecido un mínimo del 33%.
* En lo que respecta a sumisos/as con labores del hogar, se ha establecido un mínimo del 22%.
* En aquellos sumisos/as con tareas afrodisíacas, se ha establecido un mínimo del 17%.
* Los/as sumisos/as con tareas de exhibición, tendrán un mínimo del 37%.
Compañeros/as, es nuestro momento,
¡unámonos!
viernes, 23 de marzo de 2012
Esclava de profesión, esclava de vocación
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| Foto: Anthelian |
Esclava de vocación, es callar ante tu Dueño, porque te fías de Él, y aceptar que te ayude a llevar la casa, los niños, dejarte tiempo para que seas tú misma.
Esclava de profesión, es aceptar que tu pareja tome las decisiones importantes por ti, que sea él (o ella) quien lleve los asuntos de los recibos, el dinero, porque aceptas que él sabe y tú no.
Esclava de vocación, es aceptar que tu Dueño se implique en las decisiones importantes para ti, que aunque controle tus recibos, tu dinero, y demás asuntos, se interese porque sepas lo que haces, o te conviertas en su consejera en esos mismos asuntos.
Esclava de profesión, es cuando tu pareja, amigos, madre, y demás elementos sociales, deciden cómo debes vestir para poder ser aceptada. Siempre.
Esclava de vocación, es cuando tu Dueño decide cómo debes vestir en un momento determinado para servirle, y en otros simplemente te deja ser tú misma, o prefiere que le sorprendas.
Esclava de profesión, es cuando, sin estar entre la espada y la pared, acatas cualquier decisión de tus superiores, sin cuestionártela, callando para ti tus opiniones, y evitando sugerencias.
Esclava de vocación, es cuando, sin estar entre la espada y la pared, cuestionas las decisiones de tus superiores, opinas, y aportas sugerencias. O cuando, estando entre la espada y la pared, cuestionas las decisiones de tu Dueño, opinas, aportas sugerencias y, aunque no estés de acuerdo, acatas.
Esclava de profesión, es cuando obedeces solo a tus propios egoismos y sentimientos, te conviertes en dueña y señora de tu pareja, y deseas que sea únicamente tuya, sin excepciones.
Esclava de vocación, es cuando obedeces a tu vocación de esclavitud, entendiendo que aunque seas mujer, compañera, amiga, y puta de tu Dueño, no dejas de ser su esclava. Que se abra la relación, no significa que vaya a dejar de quererte y cuidarte. Si lo hace, habrás perdido un mal amo, y habrás ganado descanso.
Esclava de profesión, es cuando obedeces las convenciones de lo que está bien y lo que está mal, sobre todo en cuanto a las relaciones sociales, el modo de vivir, y el sexo.
Esclava de vocación, es cuando las convenciones de lo que está bien y lo que está mal, sobre todo en cuanto a las relaciones sociales, el modo de vivir, y el sexo, son fruto de reflexiones propias entre tu Dueño y tú.
Esclava de profesión, es cuando tienes miedo de tu pareja, porque de vez en cuando te hace daño, en su más amplio sentido.
Esclava de vocación, es cuando confías al 200% en tu Dueño, porque sabes que jamás te hará daño, sino que contarás con su protección siempre. Pero también sabes que es recíproco, y que tú también debes actuar así.
Esclava de profesión, es cuando das sexo a cambio de obtener amor.
Esclava de vocación, es cuando das todo, sin esperar recibir, pero te encuentras regalada con el cuádruple de lo que entregaste.
Esclava de profesión, es cuando das sexo a cambio de obtener amor.
Esclava de vocación, es cuando das todo, sin esperar recibir, pero te encuentras regalada con el cuádruple de lo que entregaste.
Y tú, ¿en qué lado te encuentras?
Huellas:
BDSM,
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lunes, 12 de marzo de 2012
El Polo Norte
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| Foto by Pinkerbell |
A veces el sentimiento abruma. Y dan ganas de cogerlo, arrugarlo como una pelotita, y guardarlo en un cajón durante un rato, para que nos deje respirar durante un tiempo.
Pero no puede ser. Entonces probamos con el efecto relajante y calmante del ibuprofeno. Pero tampoco funciona.
Dicen que sarna con gusto, no pica. Y algunos agregan un 'pero mortifica'. Quizá tengan razón, mortifica. Y cuando se tiene la mente casi de manera permanente en otra piel, lo que más te pide el cuerpo es rozarla, siquiera con la mirada.
O alistarse en una expedición al Polo Norte, mucho más fácil, sin duda.
Cuando no es posible, solo queda aguantar.
Cuando no es posible, solo queda aguantar.
A lo que íbamos, no se conoce medio racional, ni irracional, de poder quitarse de encima eso. O, mejor dicho, de querer quitarse de encima eso.
Porque cuando se puede realizar, todo lo anterior se olvida. Y se queda grabado a fuego, segundo por segundo, en ambos.
Comprendemos por qué no podríamos existir de otro modo, ni con otras personas. Y por qué tampoco querríamos hacerlo. Y entendemos por qué ciertas piezas de los puzzles encajan de una determinada manera, y no de otra ni con otras.
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