sábado, 26 de febrero de 2011

Personas, siempre personas

Foto: indie72 Gente

A veces me pongo a pensar en las personas que conozco, y en el papel que juega cada una de ellas en mi vida.

Y encuentro a personas que me quieren, personas que me dan alegría, personas que me dan seguridad.
Personas que me calman, personas que me mueven.
Personas que me sostienen, personas que también hacen que me tambalee.
Personas que me inspiran temor, y personas que me dan confianza.
Personas que me gustaría conocer más a fondo, y personas que deseo cuanto más lejos, mejor.
Personas que son transparentes, personas que son más opacas.
Personas que me hacen el amor, personas que se quedan en la amistad.
Personas que me ven y personas que me ignoran.
Personas que me aportan, y personas que me dejan indiferente.
Personas que re-descubro, y personas que me descubren.
Personas que siento, y personas que me desconciertan.

Cada una de estas personas (no todas) completan una faceta de mí. Si me moviera en un único ambiente (solo laboral, solo familiar...), creo que siempre me faltaría algo, y quedaría una parte de mí por desarrollar. No lo digo simplemente por la actividad a desempeñar, sino por las personas que conozco en cada uno de estos sitios.

Supongo que es recíproco, y que por eso estas personas también buscan mi compañía. Si no, no habría disfrute, no habría búsqueda.

Siempre son lo más importante, las personas. Estemos en un parque, en el lugar de trabajo, en un chat, en un tren o hablando por teléfono.

Me considero afortunada, cuando compruebo que, de momento, no me falta nada.

domingo, 20 de febrero de 2011

Las dudas


José Jiménez Aranda. Esclava en venta.

Soy una persona a la que le gusta reflexionar sobre aquello que le atañe de vez en cuando; como no podría ser de otra manera, pensar sobre estas cosas conduce a la presencia de dudas porque, por gracia o por desgracia, no todo tiene respuesta y, aunque la tenga, no siempre se la encuentro.

Una de mis dudas recurrentes es por qué soy esclava y no, por ejemplo, una mujer vainilla más. Nunca encuentro respuesta satisfactoria.

Otra de esas dudas es si podría vivir sin el BDSM. Tampoco lo sé. Supongo que sí, sabemos de personas que se van de este mundo. Pero algunas de ellas vuelven. Y normalmente, tanto para una cosa como para otra, suelen encontrar una razón poderosa. Si lo llevas dentro de ti... ¿es posible "apagar el interruptor"?

También me pregunto por qué somos tantos lo que tenemos esta necesidad, bien desde un rol, bien desde el otro. Y, aunque reina la heterogeneidad, existen muchos puntos de encuentro.
Estas son, entre otras, las dudas que yo llamo genéricas, siempre estarán ahí. Pero a pesar de ellas, tengo claro lo que soy y lo que quiero. Podría compararlas a las del tipo quién soy, de dónde vengo, y a dónde voy. De hecho, quizá sean las mismas, pero bajo otro punto de vista; preguntas inherentes a (casi) todo ser humano.

Después me aparecen las pequeñas dudas, las del día a día. Por ejemplo, si conseguiré estar a la altura la próxima vez que me lo exija mi Dueño (siempre me responde que lo hago con creces, pero la duda está ahí, la puñetera).

O qué pasaría si un día mi Dueño me prohibiera algo que me gustara mucho (me refiero a cosas como actividades sociales, compras de algún tipo, aficiones...). Lo respetaría, claro, pero ¿cómo me lo tomaría? ¿Me costaría mucho?

También de vez en cuando, me da por preguntarme qué pasará dentro de veinte años, cuando sea carne de botox para los que rigen las modas, y además mi visión de la vida haya cambiado, fruto de la experiencia.

O qué pasará si, por algún motivo, yo no puedo estar al lado de mi Dueño o Él al mío.

Estas dudas, aunque menos trascendentales que las primeras, me atrevería a afirmar que son mucho más molestas. No las genero adrede, surgen solas. Quizá por mi manera de ser, bastante independiente, bastante cerebral, muy previsora, necesito tener controlado mi entorno en la medida de lo posible (vaya, ¿eso no era cosa de Dominantes? ¡Si es que quién me mandaría a mí meterme en esto!). Eso me hace siempre andar barajando todas las posibilidades que puedan existir y, claro, como no conocemos el futuro, lo que no encuentra respuesta se convierte en duda.

No me enorgullezco de ellas precisamente. Como sumisa, como esclava que confía totalmente, no deberían ni siquiera asomarse. Supongo que es falta de madurez y experiencia por un lado y, por otro, la rebelión de mi independencia ante esa cesión bestial que realizamos cualquier esclava, cualquier sumisa, cuando nos entregamos a Alguien.

Soy feliz siendo lo que soy, si no, no estaría aquí. Pero en ocasiones, admiro la entrega sin dudas que a veces puedo ver por ahí (aunque quizá sea algo ficticio...).


lunes, 14 de febrero de 2011

La Petite Mort



Porque no todo es BDSM en esta vida...

sábado, 12 de febrero de 2011

Órdenes

Foto: Obedience by Pinkerbell

Existen órdenes, y desórdenes.

Los desórdenes son confusos y casi nunca llevan a nada bueno.

Las órdenes, en cambio, pueden ser de muchas maneras: fáciles de cumplir, difíciles de acatar, órdenes vacilonas y órdenes muy serias.

Existen órdenes comunes, y órdenes extrañas y sorprendentes.

Órdenes de "tierra, trágame, pero ya" y órdenes de "eso está hecho".

Te encuentras también las que te hacen renegar o pensar, por un momento, que quién te mandaría a ti meterte en esto, que calladita estás más guapa,  y que, en fin, lo de ser esclava a veces te viene un poco grande. Y contemplas por un brevísimo momento la posibilidad de adoptar el rol de Dominante exclusivamente y abandonar el actual. Y te das cuenta de que no puedes.

Y te das cuenta de que no quieres.

Dame un beso sal desnuda ponte de pie ven aquí acércate déjate llevar dime que pare para bájate los pantalones levántate la falda duerme tú sola duerme conmigo no duermas despierta quítate las bragas dame la mano déjame sírveme aguanta no hagas eso no digas eso mastúrbate haz eso viólate di eso dame placer dime qué piensas cuéntame dónde vas vete y voy

lunes, 7 de febrero de 2011

Cómo no hacerlo...

Foto: amaluc "El sueño de Morfeo"


Me sorprendes...
y haces que me descubra como una caja de sorpresas,
abres candados hasta ahora
ocultos para mí.

El sonido de tus órdenes parece fugaz,
pero me miras y no dejas lugar a dudas,
deben ser obedecidas, están ahí.

La mujer se revuelve,
quiere acallar su instinto de esclava.
La esclava se alborota,
quiere salir y hacerse mujer.

Y ambas, sacan la energía
que tú domas y canalizas,
como si fuera de algodón,
pero sabes que es de acero.

Pieles de cuerpos que se tientan,
que se sienten, que se huelen, que se dejan,
jardines de flores horizontales,
tumbados, tan hermosos...

Siete cielos subo contigo,
también mis (tus) labios besan
el suelo.

Espiral de entrega,
que se entrecorta y, aún así, la llevas,
la giras, la elevas.

Hasta que dejo mi (tu) cuerpo,
mi (tu) mente,
como una cometa sin hilo,
en tus manos.

Quieres entrar, mientras,
en las cocinas de mis deseos,
de mis pensamientos, de mis secretos.
¿Te abro? ¿Te dejo?

Cómo no hacerlo...
aún a sabiendas de que tomarás
buena nota de todo ello...

descalza

Premio Selo Dungeon Mstery


Felina Mala, haciendo honor a su nombre, me ha pasado este premio que, como remate de venganza, viene acompañado de tres preguntas a responder. Como de momento, voy de niña buena, lo haré.

Pero que conste, que ya no paso por los blogs a avisar de que doy los premios... ¡Eso ya es demasiado trabajo para mí! Así que... Yo dejo a los premiados por aquí.

Preguntas...

1.-¿Cuánto tiempo llevas dentro del mundo BDSM?

Al igual que Felina Mala, lo he sentido desde siempre, ya lo expliqué por ahí no hace mucho. Pero comenzando a meter la cabeza a ver qué más hay... llevaré poco más de un par de años. Realmente, aún soy una novata y me queda mucho por recorrer y descubrir.

2.- ¿Cómo fue tu primer año de BDSM?

De locura. Leía, me metía en foros, en chats, hablaba con Amos, con sumisas, con sumisos, pajilleros, pajilleras, con Amas... Descubrí que necesitaba un Amo, pero continué explorando mucho.

3.- ¿Recuerdas a la primera persona que conociste en el mundo BDSM?


En ciber no recuerdo bien, fueron varias personas fugaces. En real, fue un chico Switch. Él quería algo más, pero yo estaba empezando, y no buscaba aún eso ni mucho menos. Se cabreó después de aquel primer café, porque no quise ir a mayores :D


12 Personas a las que les paso el premio...

A Felina Mala, porque la venganza es dulce y sí, vale, me intrigas, y me gusta la energía que desprendes...
A carmen/siestoy, por bruja, porque en el fondo, no me odia.
A aura, porque la voy a nombrar mi decoradora y modista personal (cuando se deje).
A attella{C2}, para que tenga un buen estreno.
A LauraM, porque me parece muy auténtica, muy ella, muy natural.
A angzalais, porque sí, porque me encanta su blog.

sábado, 29 de enero de 2011

Premio blog con estilo

Otra sopresa, y es que aura considera que mi blog tiene estilo, y ha decidio darme este premio. Se lo agradezco un montón... pero le voy a comprar unas gafas para que lo mire y lo vea de verdad, que yo creo que alguien le ha engañado :)


Hay que pasárselo a diez personas, así que ahí van:

aura (hale, te la devuelvo)