Acabo de leer un
post de rotti{URS}, sumiso de URSULA, dos personas a las que admiro mucho. Mi intención era contestarle en un comentario de
su entrada, pero a Blogger le parece que son demasiadas letras, y no me lo permite. Así que voy a exponerlo aquí.
Voy a discrepar desde mi postura como esclava.
"Un esclavo ante una tarea diaria inacabada esperara el castigo, los sumisos esperamos quizás algo de indulgencia."
Ante una tarea inacabada, puedo esperar también indulgencia. ¡A saber por qué no la he terminado! Y, además de esclava, sigo siendo persona, es decir, imperfecta.
"Los límites de un esclavo en principio son más que elevados que los nuestros, el compromiso con su Dominante son mayores, ya que al Dominante se le permite un control más amplio e integro de sus vidas."
Mis límites no son más elevados que los de un sumiso. Simplemente, se los entregué a Él para que los gestione. Aunque sí que es posible que mi compromiso, por tanto, sea mayor con mi Dueño, exige una confianza total (pero no ciega. Siempre ven más cuatro ojos que dos, y eso Él lo agradece).
"El esclavo desarrolla su entrega en el absoluto (yo no tengo el control de nada), su único objetivo es como hacer más feliz y en como ser mejor para su Ama. En cambio los sumisos tendemos a pensar en el conjunto de los dos en esa ecuación."
Yo sé que si no soy feliz, no podré hacer feliz a mi Dueño. Y mi Dueño lo sabe también. Otra cuestión distinta es que sea Él quien tenga la última palabra en todo.
"Un esclavo no tiene deseos propios, un sumiso si. Cuando su Ama, hace algo más allá, lo percibe como un premio, no como una necesidad cubierta."
¿Que un esclavo no tiene deseos propios? Madre mía... ahora resulta que voy a ser un robot. ¡Claro que tengo deseos propios! Incluso mi Dueño me pregunta por ellos, le interesa saberlos. Pero también se los hago saber por iniciativa propia. Y, sí, efectivamente, considero un premio la satisfacción de alguno de ellos.
"Un esclavo ve la relación mas delineada y vacía de “atrezzos” como pueden ser los mimos por ejemplo, esto no quiere decir que no los agradezcan, pero si que lo ven y perciben como un lujo."
¿Los mimos un lujo? Ay, mi madre, ¡¡con lo mimoso que es mi Dueño!! ¿Si el Dueño es mimoso, entonces debe cohibirse con su esclava porque 'no toca'? Como esclava, necesito mimos, y eso implica que, si los veo como un lujo, no soy feliz. Y... mi Dueño no persigue mi infelicidad. Es más, te puedo decir que siendo sumisa, recibí muchísimos menos mimos. Irónico, ¿no?
"Están siempre preparados para hacer tareas no deseadas, preparados para empujar los límites, simplemente por el placer del Ama, esperando usar el total de sus habilidades, para complacerlos."
Y no, no estoy preparada para empujar mis límites. Me gustaría estarlo por mi Amo, eso lo tengo claro, pero soy humana y conozco perfectamente mis limitaciones... y mis límites. Sola, no puedo rechazarlos, por eso de prepararme se encarga mi Dueño.
"No esperan para nada que se les consulte, opinen o sientan (aunque lo sientan) simplemente no lo expresan a no ser que su Ama se lo requiera."
¿Que no espero que se me consulte, opine o sienta? Mi Dueño cuenta conmigo siempre que piensa en algo, que sabe que quizá me cueste o no me guste. Otra cuestión distinta es que opine como yo o no. Por otro lado, tampoco puedo reprimir mis opiniones ni sentimientos, y se los hago llegar. Para Él, además, conocerlos le otorga un mayor control sobre la situación, lo que siempre redunda en mayor seguridad para mí.
"El esclavo no establece límites en las actividades para con su Ama. Los sumisos, tenemos límites duros que un Dominante no puede cruzar del todo y límites suaves que pueden ampliarse… previa conversación al respecto. El esclavo se limita solo ha aceptar, ni tan siquiera sugerirá que no puede “jugar” de ese modo o con un determinado artilugio."
Verás, la diferencia es que yo le entregué todos los límites a mi Dueño para que Él los gestione. Y a mí Dueño le gusta que yo tenga iniciativa. Para todo lo demás, las muñecas hinchables están bien, no se quejan, no piensan... pero no creo que sea lo que Él busca.
"El esclavo nunca se planteara finalizar una relación, aunque disponga de los medios y herramientas para ello (las tiene porque se fijaron antes de la entrega de collar)"
Sé que es posible que esta relación tenga un final, porque Él decida romperla o porque un día quizá yo no quiera continuarla. Sin embargo, también soy consciente de que, en este último caso, tendría que pedirle a Él que me liberase, no podría irme sin más. Pero estos pasos tuve que seguirlos en su día como sumisa.
"El factor que nos diferencia son las visiones que tenemos de los límites de la sumisión, un esclavo no establece ninguno, un sumiso si, la diferencia esta en el factor personal… en uno existe… en el otro no."
El factor que nos diferencia, en mi humilde opinión, son los límites. Un esclavo deja los límites en manos de su Amo, lo que implica una mayor confianza, y exige de Él responsabilidad, cautela, paciencia. Un sumiso no, se guarda alguno para sí (lo que no implica que su Amo no tenga que ser responsable, cauto o paciente). Por otro lado, es posible que tengas razón y, como afirmabas al principio, también influya la manera de entregarse, de vivirlo... Pero estas son cuestiones tan personales, que no me atrevo a generalizar.
Y, efectivamente, una cosa no es mejor que la otra. A cada cual, lo suyo.
Un beso grande para ti, rotti{URS}, y también para tu Señora URSULA
PD: La otra opción es que quizá yo no sea esclava, y sin embargo, lo soy.